Glaucoma
Anabela Rosetti se dio cuenta de que tenía algunos problemas para ver, fue a su centro oftalmológico de confianza pensando que necesitaba un cambio de anteojos. Sin embargo, su oftalmólogo le diagnosticó una grave enfermedad oftalmológica que no se puede resolver con anteojos. La señora Rosetti estaba perdiendo poco a poco su visión debido al Glaucoma.
Para cuando el doctor la examinó, ya había perdido el 80% de su visión periférica en un ojo y 70% en el otro ojo.
El Glaucoma es una de las principales causas de ceguera y se estima que más de 2 millones de argentinos la padecen. Debido a que al comienzo no hay síntomas, cerca de la mitad de quienes la padecen no lo saben. La señora Rosetti quedó devastada, tiene 62 años y acaba de Jubilarse. Abrumada con el diagnóstico, la señora Rosetti no pudo contener el llanto durante su primera consulta: “No lo podía creer, parecía que hablaban de otra persona”, dijo.
Quienes tienen Glaucoma suelen sentirse muy bien. No tienen dolor, no tienen los ojos rojos ni irritados. Esto se debe a que la enfermedad progresa lentamente. Comienza por destruir poco a poco la visión periférica. Por lo general, nadie nota la pérdida de visión periférica, un paciente puede perder casi toda la visión periférica antes de darse cuenta de que tiene Glaucoma.
La visión central, la que se utiliza para leer, conducir o ver televisión, sólo comienza a afectarse cuando la enfermedad está ya muy avanzada. Cuando se pierde la visión por Glaucoma, no se puede recuperar.
Si se detecta temprano, el Glaucoma puede tratarse con gotas oftálmicas o con un tratamiento de láser que se practica en el consultorio. Sin embargo, en casos avanzados, puede requerirse cirugía para retardar la pérdida de la visión y evitar daño adicional.
Una de las familiares de la señora Rosetti está ciega debido a esa enfermedad. Ella se sentía muy bien y no quería aceptar la gravedad de lo que le ocurría, por lo que se negó a someterse a cirugía. Al igual que su pariente, la señora Rosetti dudó mucho acerca de someterse a la cirugía, pero su Oftalmólogo con sinceridad y paciencia le explicó: “No le puedo devolver su visión, pero sí puedo ayudarle a que mantenga la visión que aún le
queda para que pueda vivir normalmente su vida como todos los demás”.
El Oftalmólogo cumplió su palabra. Ahora la visión de la señora Rosetti está estabilizada después de la cirugía de Glaucoma. El Oftalmólogo también le operó las cataratas, lo que mejoró la visión central de la señora Rosetti dejándola con una visión de 6/10 (60%). Aunque sigue preocupada por su diagnóstico, ha tomado el control de su salud y espera disfrutar esta nueva etapa de su vida.